Que podemos hacer cuando no tenemos el mismo deseo que antes. Algunas sugerencias:
-Pienso luego deseo. En diversas ocasiones debemos prepararnos para el encuentro sexual. Esto lo podemos hacer recordando nuestros encuentros anteriores, cómo nos hace sentir nuestra pareja. También algo que favorece a mejorar nuestro pensamiento erótico, es la literatura de esa índole. Si nosotros favorecemos nuestro pensamiento en el ámbito erótico, va a trasladarse al ámbito físico.
– Dejarse llevar por nuestras parejas para que lo físico llegue al deseo mental. El dejarse llevar es entregarse al otro. Si nuestras parejas comienzan con pequeñas demostraciones de afecto, aceptarlas. No impedir el contacto. Si lo hacemos, nos bloqueamos mentalmente y seremos menos receptivos. Un buen inicio son los masajes eróticos.
– Generar las condiciones. Este es un punto difícil de manejar pero no imposible. Se trata de mantener y crear los factores que necesitamos para estar más dispuestos a entregarnos al deseo, es decir, si nos gusta la música suave, que haya poca luz en el lugar del encuentro, que los niños estén durmiendo, etc. Es importante que cada uno de los miembros de la pareja sepan qué le gusta al otro y tratar de recrear las condiciones.
- El ejercicio ayuda a despertar tu libido. El ejercicio físico favorece a que nos sintamos mejor con nosotros mismos. A nivel físico con nuestra apariencia y a nivel mental con mejor ánimo y actitud. Por lo tanto, pueden hacer ejercicio regularmente en pareja y hacer un panorama para ustedes como pareja, como por ejemplo salir a caminar juntos.
– Salidas con los amigos, uno siempre recomienda para reconectarse en pareja que salgan solos, pero el salir con amigos nos hace ver a nuestras parejas de forma distinta, a través de los amigos, compañeros, etc. Comenzamos a ver las cualidades positivas de nuestra pareja y eso nos vuelve a enamorar, lo que aumenta el deseo.
– Aprovechar el mínimo deseo. Si estás con tu pareja y sientes aunque sea un poco de deseo, a través de ver una película juntos por ejemplo, aprovecha e inicia tú el juego previo o la relación sexual.
– Haz el primer movimiento. Muchas veces esperamos que el otro de pie a la relación sexual. Si tú tienes poco deseo, no esperes constantemente que el otro comience o te lo solicite ¡hazlo tú! Verás que eso también te hace sentir más segura, sensual y erótica.
– No seas tan sutil. En diversas ocasiones, al sentir que nuestro deseo ha disminuido, tratamos de reconectarnos con el otro e intentamos dar el primer paso para iniciar el encuentro. Pero somos tan sutiles que creemos que el otro ya no nos quiere o no le interesa por no dar respuesta a nuestra iniciativa. Ten confianza en ti y sé más atrevida. Dile ¿Quiero hacer el amor? ¿Quiero tener sexo? o alguna palabra clave que pueden tener como pareja al respecto. Esto hará todo más excitante.
– Hazte responsable de tus orgasmos. Es muy importante este punto. Muchas veces esperamos que el otro nos proporcione el placer que requerimos, pero estamos equivocados, somos nosotros quienes tenemos que buscar nuestro placer, sin olvidar que estamos con el otro.
– Activa tus disparadores eróticos. Dentro de la sexualidad es muy importante el autoconocimiento, que permite saber qué es lo que aumenta nuestro deseo, qué es lo que nos gusta en el ámbito sexual. Por lo tanto, al conocer todos nuestros puntos y cómo aumenta nuestra libido, pongámonos en acción.
– Búsqueda de un punto medio. Cuando hay una disparidad en el deseo de la pareja, es de gran importancia poder llegar un acuerdo en la frecuencia. Esto permite poder sentirse satisfechos ambos. Todo esto es a través de la comunicación, suena fácil pero no es tan sencillo. Pensemos un instante, si yo no lo soluciono y lo paso mal ¿quién lo hará por mi? Te invito a reflexionar en este punto, si no sabes cómo hacerlo o crees que tus herramientas ya no alcanzan, contáctate con nosotros.
– Usen señales sexuales. Este punto es muy entretenido y aquí se coloca a prueba la conexión erótica de la pareja y su creatividad. Se forma un lenguaje sensual con la pareja a través de ciertas actitudes, palabras, emojis, que significan algo para la pareja en el tema sexual. Esto nos permite conectarnos.