Temas que debemos considerar:
-La comunicación es la clave en toda relación humana y en especial con la pareja. Deben ser sinceros y contarle al otro qué necesitan en el ámbito sexual. Por ejemplo, más juegos previos, más detalles, más caricias, etc. Lo que los ayudará a incrementar el deseo. Sólo comunicándose podrán conocer lo que les gusta, sus necesidades y expectativas.
-Adiós a las inhibiciones. Cada persona sabe qué le causa pudor o vergüenza en el ámbito sexual, pero si nos encontramos en pareja la confianza es primordial. Por lo tanto, hay que dejar ir la vergüenza a verse desnudos, a dar rienda suelta a las fantasías, a explorar juegos sexuales, etc. Las inhibiciones impiden dejarse ir y entregarse por completo. Si logran vencer estos obstáculos, verán cómo se fortalece la intimidad y aumenta la conexión en la pareja.
-Priorizar la vida sexual. Es relevante darle prioridad al sexo dentro de la relación de pareja. Si ha disminuido la frecuencia sexual colóquense metas de intentar tener relaciones sexuales una vez a la semana. Si aún no se encuentran preparados, no dejen de besarse, acariciarse y ver a qué los lleva.
-Ayuda profesional. En diversas ocasiones la disminución del deseo o la frecuencia sexual se debe a algún tratamiento farmacológico que pueda tener algún miembro de la pareja. Estos pueden producir dificultades en la erección o dificultad para llegar al orgasmo, (medicamentos como antidepresivos, ansiolíticos, etc.). Deben consultar con su médico tratante.
Por el contrario, en otros casos, hacer terapia de pareja puede ayudarlos a decir en voz alta cómo se sienten respecto a su vida sexual y a delinear un plan a seguir.