Para poder amar sanamente al otro, debemos tener en consideración nuestras propias dificultades para poder relacionarnos con el otro. Al resolver nuestras tareas personales, primero nos amaremos nosotros y después con quién queramos estar. Para esto el primer signo de amor sano es poder amar a una persona diferenciándose del otro. Tenemos que comprender que cada uno es un ser individual, autónomo y que esta conmigo y no es algo mío.
Qué debemos considerar para amar sanamente a nosotros y al otro:
-Definir quiénes somos. Tenemos que tener claro quiénes somos nosotros, cuáles son nuestras convicciones, qué nos gusta. Y al tener claro ¿quién soy? podemos incluir al otro con su propio ser.
– Ser autónomo. Diferenciarnos y saber quiénes somos, nos permite poder hacernos cargo de nuestras decisiones, colocar nuestros límites y aceptar nuestras consecuencias. Esto nos genera amor propio, seguridad ante la relación con el otro.
-Conocer nuestras vulnerabilidades. Al conocer nuestras debilidades vamos a poder trabajar sobre ellas; y al relacionarnos con el otro sabremos qué cosas pueden influir con estas vulnerabilidades.
– Reconocer y sanar nuestras historias anteriores. Si en algún momento de tu vida, por ejemplo, fuiste rechazada (o) o te sentiste poco acogida (o) y esto generó en ti una sensación de angustia, debes lograr reconocer esos aspectos de la vivencia y diferenciarlos. En otras palabras, entender de dónde vienen, asumir esos hechos y sanarlos. De esta manera se evita depositar tu experiencia previa en el otro que está actualmente contigo. Este es un punto muy relevante debido que a nuestra experiencia previa produce que no nos relacionemos de forma sana con el otro y reflejemos todos nuestros temores en esta nueva relación o que no nos entreguemos por completo por el temor a ser dañados nuevamente.
Nunca olvidar que para amar sanamente al otro, hay que amarse a uno mismo primero, sólo así podrán cultivar una relación de pareja saludable.
Dos personas que se reconocen, se aceptan y se acompañan en sus vulnerabilidades están juntas con sus diferencias como seres únicos.